Fin de semana de amor,

de besos con sabor a fresa,

envueltos en un mar de nubes y otro de sal.

 

Fin de semana de olvido,

de niebla que empaña mis penas

y me devuelve mis días de miel.

 

Fin de semana contigo,

solos tú y yo,

envueltos en la aventura de pueblos empedrados

llenos de naturaleza y encanto,

de calas paradisíacas con las que ahora podré soñar.

 

Fin de semana de  islas, de amor y de olvido.

 

Carmen V. Navarro