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 Debido a  su belleza y colorido, estas flores silvestres han protagonizado diversidad de canciones, mitos y leyendas populares a lo largo de la historia.

Es muy frecuente encontrarse con ellas durante la primavera, mientras vamos paseando por el campo. Muchos la consideran una mala hierba, pero es una de las flores más llamativas por su colorido. Está formada por cuatro pétalos y, aunque las de color rojo son las más frecuentes, también las hay en tonos naranja, amarillo, violeta y blanco. Destacan sus largos estambres negros que sobresalen de la flor. Tiene una textura suave y muy fina, que le otorga una imagen de fragilidad y un tallo alto que la hace sobresalir de entre la maleza.

  Las semillas de la amapola se han utilizado durante siglos como condimento gastronómico, ocupando un importante lugar en la elaboración de pan y bollería en las zonas de Europa, Asia y Norteamérica, de donde son originarias. Sus pétalos desecados pueden usarse para la elaboración de bebidas no alcohólicas, mermeladas y siropes mientras que las hojas se utilizan para preparar distintos platos de verdura.

  También se le asocia a la amapola  un efecto somnífero, ya  que se aseguraba que si se ponían en el plato de la persona amada flores de amapola, ésta caería rendida a nuestros pies.

Hay dos tipos de amapola, pero me centraré en la amapola silvestre que no hay que confundir con la adormidera, que es altamente tóxica y de la que se extrae el opio.

La amapola silvestre, a la que se le atribuyen los usos anteriores, tiene también aplicaciones terapeúticas, ya que sus pétalos, la savia y el fruto provocan un efecto sedante en el ser humano.

La infusión de amapola ayuda a eliminar la tos y es un fuerte expectorante. También se utiliza como remedio de dolencias gastrointestinales .

La flor de amapola combinada con otras flores se utiliza para la fabricación de singulares y seductores perfumes.

Respecto a su significado, la amapola se asocia popularmente con la fertilidad, y está fuertemente ligada al mito de Perséfone. Según reza la mitología griega, Demeter, diosa de la tierra y la fertilidad, tenía una hija, Perséfone, que estaba recogiendo amapolas cuando fue raptada por Hades, el dios de los infiernos quien quería desposarse con ella.

También hay quien asocia las amapolas a las guerras napoleónicas y aseguran que nacieron de la sangre de los soldados muertos en la batalla de Waterloo, aunque después se ha aplicado este mismo origen a las dos guerras mundiales. Por ello, Gran Bretaña y otros países europeos la ostentan como emblema en algunas de sus conmemoraciones.

AMAPOLA

Con tu vestidito rojo

moviéndose con el viento,

luces coqueta y sensual

en los campos y los huertos.                                              poppy_wallpaper_flowers_nature_wallpaper_1378

Eres silvestre y bella,

amapola carmesí,

entre el verdor de las hojas

apareces en abril.

Seduces al caminante

que se enamora de ti,

de tus ojos de azabache

y tus labios  de rubí.

Tienes miedo a sus caricias,

pues te pueden destruir

puesto que además de hermosa

eres también muy sutil.

Un romántico pintor                                                            Bellas amapolas

será tu amante perfecto

pues tu belleza plasmará

en alguno de sus lienzos.

También lo será el poeta

que te dedicará sus versos

ambos te dejarán libre

para que sigas viviendo.

Serás la musa que inspira,

que hipnotiza al que la ve,

pero que nadie jamás

debe nunca poseer.

 

(Carmen Victoria)

 

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