Category: -LOS MEJORES POETAS DE TODOS LOS TIEMPOS


Poema de un recuerdo.- Jorge Luís Borges

La noire

Un precioso poema de Gabriela Mistral que podría resumirse diciendo que trata de una amorosa madre que está intentando dormir a su pequeño y la noche con su silencio y quietud propicia ese momento.

  • MANOS¡Ay tus manos cargadas de rosas! Son más puras
    tus manos que las rosas. Y entre las hojas blancas
    surgen lo mismo que pedazos de luceros,
    que alas de mariposas albas, que sedas cándidas.

    ¿Se te cayeron de la luna? ¿Juguetearon
    en una primavera celeste? ¿Son de alma?
    …Tienen esplendor vago de lirios de otro mundo;
    deslumbran lo que sueñan, refrescan lo que cantan.

    Mi frente se serena, como un cielo de tarde,
    cuando tú, como tus manos, entre sus nubes andas;
    si las beso, la púrpura de brasa de mi boca
    empalidece de sus blancor de piedra de agua.

    ¡Tus manos entre sueños! Atraviesan, palomas
    de fuego blanco, por mis pesadillas malas,
    y, a la aurora, me abren, como son luz de ti,
    la claridad suave de oriente de plata.

En una primera lectura este bello poema me parece dedicado a una dama, un amor que ya pasó a la historia pero que él aún recuerda con cierto dolor: ” No desgarrar ya más mi carne / por los zarzales en tu busca”.  El yo poético la amaba y complacía en todo “Canta me dices. Y yo canto.”, “Sueña me dices, y yo sueño”. Hasta aquí todo parece bastante claro, pero en los versos siguientes hasta el final del poema  me asaltan las dudas. ¿Se dirigirá a una chica o a su patria, a España? Hay versos que me hacen reflexionar sobre esto: “con tus ciudades en racimos”, “con nuestros cuerpos que a ti vuelven/ como una madre verde yhúmeda”, “eras de playas y de nieblas/ de mar reposando en la bruma, /de campos y albas ciudades/ con un gran corazón de música”. Sabiendo que José Hierro pasó cinco años en la cárcel en la época de la guerra deduzco que al salir de la misma pudo encontrarse con una España diferente a la que no estaba acostumbrado, ¿no será ella a la que va dirigido el poema?

Para Jaime Sabines el amor es una confirmación de su existencia, mientras que el desamor lo acerca a la muerte. La mujer para él lo es todo.  En sus poesías el amor se manifiesta como un sentimiento profundo que, a su vez, tiene mucho de erótico.  Sabines exalta todo lo que para él es vida: la mujer, el sexo, el amor, su propio cuerpo.  Su erotismo lo lleva a concebir el amor como una necesidad de colmarse en la mujer, pero también como un sentimiento que ennoblece y trasciende a los seres humanos.

En este poema el yo lírico está profundamente enamorado y siente la necesidad de estar con esa mujer,  la desea enormemente.  De ahí los versos:

“voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado…”

En mi opinión es un poema de suma belleza.  Sus versos despiertan sentimientos tan profundos…

 

 

En este poema vemos que el protagonista se lamenta porque ha perdido a su amada, bien porque ella le ha dejado o bien porque ha muerto. El ánimo del yo poético oscila entre luz y oscuridad, según da cuenta de gozo o de pérdida.

En el presente de soledad todo es noche, Mientras que  cuando recuerda el pasado aparece como un alba o una luz a la que le falta llegar a ser amanecer.

El yo poético se siente solo en el campo. El campo en el pasado ha constituido el terreno de la arcadia porque estuvo vinculado al gozo. El deseo en el presente es infinito y no puede satisfacerse.

La separación de su amada lo ha dejado sumido en la oscuridad. No hay futuro viable y eso da lugar al lamento del presente y la nostalgia del pasado. El paisaje se ha identificado con su dolor porque si no está ella el campo queda como una vastedad donde no sabe qué hacer.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Este poema de Pablo Neruda tiene para mi un encanto especial.  Por mucho tiempo que pase, cada vez que vuelvo a leerlo me gusta más. ¡Expresa Neruda tanta tristeza con sus palabras…!  Ha perdido a su amada, al parecer ella le dejó y está con otro y el poeta recuerda las noches que pasaba junto a ella y ahora siente mucha añoranza. La noche se le hace inmensa: “Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella”. Dice que ya no la quiere, pero yo creo que no es así, sigue amándola y por eso su recuerdo le hace daño (“Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiera.”) Escribe este poema como despedida puesto que  siente mucho dolor y pretende olvidarla aunque no lo consiga.

 

Este precioso poema de Mario Benedetti ha recibido diversas interpretaciones, pues hay quien piensa que no va dirigido a la mujer amada, como quiere hacernos creer el poeta, sino al pueblo. En mi opinión sí que iria dirigido a una mujer, lo que ocurre es que no es la típica amada a la que estamos acostumbrados en poesía, es una mujer distinta.

En la época de Benedetti había un régimen totalitario en Sudamérica y el pueblo estaba oprimido. Entonces lo más probable es que la amada de nuestro autor fuese una mujer que formaba parte del pueblo, que luchaba por la defensa de la justicia y de la libertad, de ahí que el poeta aluda a ella diciendo: “te quiero porque tus manos trabajan por la justicia”, “te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía”, “porque sos pueblo te quiero”.

“Si te quiero es porque sos/ mi amor mi cómplice y todo /y en la calle codo a codo  somos mucho más que dos”: aquí parece referirse a las manifestaciones a las que acudían ambos, por eso eran mucho más que dos. Codo a codo, juntos, luchaban por su pueblo, por su patria.

 

En el amanecer del 19 de agosto de 1936 fue asesinado el poeta Federico García Lorca. Le mataron en Víznar, Granada, su tierra natal, lo que motivó a Antonio Machado escribir los siguientes versos:

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,

aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
… Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada